🛡️ Qué pasa con tus defensas cuando dejas de fumar
La inmunidad no es un poder especial: es el trabajo discreto que tu cuerpo hace cada día. Dejar de fumar le quita un estorbo.
Cuando llega la temporada de resfriados, uno toma conciencia de lo frágil que es un cuerpo.
Alguien tose en el tren. En el trabajo hay más gente enferma. Te levantas y te duele un poco el fondo de la garganta. En esos momentos uno piensa en el sueño, la comida, la temperatura.
Al tabaco no se le suele invitar a esa conversación.
Pero el humo no es ajeno a la inmunidad.
Los CDC incluyen un efecto positivo sobre el sistema inmunitario entre los beneficios de dejar de fumar. Fumar carga muchos órganos y afecta a las respuestas del cuerpo relacionadas con la infección y la inflamación. Dejarlo trabaja en la dirección de reducir esa carga innecesaria.