✨ Lo que le pasa en silencio a la piel de quien fuma
La piel también es una historia de los vasos sanguíneos de la superficie. Antes de añadir cosmética cara, quita el humo que añades a diario.
Tu piel está sucia. Peor que la basura.
Nadie envejece de un día para otro.
Un cigarrillo no te talla una arruga en la mejilla. Por eso la relación entre el tabaco y la piel se pasa por alto. Al lado de los pulmones y el corazón, se trata como un tema menor.
Pero la piel también es una historia de los vasos sanguíneos de la superficie.
El NHS señala que al dejar de fumar aumenta el oxígeno que el cuerpo capta, lo que puede hacer que la piel se vea más luminosa, y que los dientes se manchan menos de alquitrán. Dejarlo no es solo estética: es retirar un estorbo para llevar oxígeno a cada rincón del cuerpo.