🫀 El tabaco no solo envejece los pulmones: envejece los vasos sanguíneos
El daño del tabaco no es solo cosa de pulmones. El humo entra en la sangre y carga cada día tus vasos y tu corazón.
Cuando se habla del daño del tabaco, casi todo el mundo piensa primero en los pulmones.
Tos, falta de aire, cáncer de pulmón. Son cosas reales y grandes. Pero la respiración no es lo único que el tabaco daña. El humo pasa de los pulmones a la sangre y esta lo lleva por los vasos a todo el cuerpo. El tabaco no se queda donde lo inhalaste.
La OMS describe el consumo de tabaco como un factor de riesgo principal de enfermedad cardiovascular, enfermedad respiratoria y más de veinte tipos de cáncer. Los CDC también muestran que dejar de fumar reduce el riesgo cardiovascular y que el monóxido de carbono en la sangre baja hasta acercarse al nivel de quien no fuma. El humo no solo ensucia los pulmones: añade una carga innecesaria a los vasos y empeora las condiciones en las que trabaja el corazón.