🌬️ El humo ajeno le quita salud a quien nunca ha fumado
El humo no obedece a las buenas intenciones. Quien no fuma queda arrastrado por la decisión de quien fuma.
Te fumas solo uno dentro de casa.
La ventana está algo abierta. El extractor, encendido. El cenicero vive en el balcón. Desde el punto de vista de quien fuma, es mucha consideración.
Pero el humo no obedece a las buenas intenciones de nadie.
Se queda en las cortinas. En la ropa. En el pelo. En el sofá donde se tumba un niño. El humo se mueve con mucha más libertad que la mano que sostiene el cigarrillo.
Eso es lo complicado del humo ajeno.
Quien no fuma queda arrastrado por la decisión de quien sí. El humo llega al cuerpo de personas que no compraron el tabaco, no encendieron nada y ni siquiera querían fumar.